En la actualidad, el término sostenibilidad es muy recurrido. Todos sabemos que es algo bueno, verde, ecológico, que está relacionado con el equilibrio entre lo social, lo ambiental y lo económico para tener un futuro mejor. A las empresas les interesa tanto decir que son sostenibles que tratan de convencer de ello cuando realmente no lo son. Pero, ¿por qué ese interés de las empresas en ser sostenibles?, ¿qué hay realmente tras la sostenibilidad?

Las empresas tienen un objetivo final económico, una empresa tiene que tener unos beneficios monetarios para poder sostenerse como tal y, la sostenibilidad, entra en juego cuando favorece estos beneficios ya que es la empresa sostenible la preferida tanto por empleados, como por consumidores e inversores, esto es, es rentable ser sostenible. Y, ¿qué son los empleados, los consumidores y los inversores? Personas.

La sostenibilidad empresarial tiene su eje en una buena experiencia cliente, que necesita de una buena experiencia empleado para que pueda producirse, y ésta, a su vez, se consigue mediante un alto nivel de compromiso entre empresa y empleado. Por tanto, la base de la sostenibilidad empresarial, es el compromiso de todos los trabajadores de la empresa. La organización se enfrenta al reto de cómo lograr esta sostenibilidad por ello, la pregunta es, ¿cómo se puede fomentar el compromiso del empleado en la empresa?

Según el Modelo Cantera, 2019, existen siete factores que ayudan a que el empleado se implique y comprometa con los objetivos de la empresa.

El primero de ellos es, el propósito empresarial, es decir, la razón de ser de la empresa.

Por qué se elige llevar a cabo unos proyectos y no otros, por qué se trabaja así, qué tipo de empresa somos o queremos ser. Es muy importante que el empleado conozca cuál es la motivación de la empresa para así poder entender y formar parte de lo que se quiere conseguir.

En segundo lugar, para que una empresa sea sostenible, los empleados tienen que sentirse importantes, es decir, ser conscientes de que su trabajo es significativo.

Para ello se deben ver enfrentados a retos individuales y ser partícipes de retos globales que tiene la empresa como tal. Deben tener cierta autonomía a la hora de realizar su trabajo, saber que pueden aportar ideas en todo momento y que estas ideas van a ser contempladas debido a su profesionalidad.

Otro factor muy importante es el de valoración y oportunidades de desarrollo del empleado. El empleado tiene que ver que existe feedback por parte de la empresa en los trabajos que él ejecuta con la intención de conseguir, a través de valoraciones, un crecimiento continuo del empleado.

Como hemos dicho al principio, el bienestar del empleado es fundamental para la creación de una empresa sostenible. Por ello existe una responsabilidad por parte de la empresa en la experiencia del empleado asegurando que la atmósfera de trabajo es la adecuada, que aquellas pequeñas necesidades, no relacionadas directamente con los objetivos empresariales, pero que hacen que el lugar de trabajo sea un sitio agradable para todos, estén cubiertas.

Por supuesto, los líderes de estas empresas deben ser, líderes inclusivos. Personas capaces de ver las fortalezas de las diferentes personas del equipo y ponerlas al servicio de este. Personas con las que los empleados se sientan protegidos, sepan que sus ideas y sugerencias son tenidas en cuenta y se sientan representados por este líder.

Además, la comunicación debe ser transparente. Dentro de un equipo todos deben conocer qué está ocurriendo. Se debe trasmitir al empleado la verdad, asegurando que este comprende perfectamente lo que se quiere comunicar. Esta comunicación debe ser real desde la empatía.

Por último, se establecerán relaciones de calidad con satisfacción entre las personas de la empresa. Las relaciones entre empleados deberán ser relaciones basadas en la confianza.

Estos siete factores son herramientas para construir empresas sostenibles en el tiempo basadas en el compromiso de los empleados con las mismas. Compromiso que se adquiere cuando la persona se identifica con aquello que está realizando, cuando la persona ve que el trabajo que realiza es tenido en cuenta, cuando el entorno laboral está adaptado a las necesidades de los empleados; es decir, cuando el empleado encuentra en su lugar de trabajo un entorno agradable y propicio para su desarrollo personal e intelectual.

Este resumen ha sido elaborado gracias a la contribución de las alumnas Inés Kasner Tourné y Eva Moya Sánchez-Camacho del Máster en Ingeniería de Montes de la Universidad Politécnica de Madrid, en colaboración con Pablo Morero Cerero (UDOE).