Llegamos al final de nuestra serie de artículos. Hasta ahora no hemos hecho más que trasladar la visión que la economía conductal nos ofrece. Ahora os preguntaréis, ¿qué narices hago yo con todo esto? ¿Para qué me sirve? ¿Cómo lo aplico?

A muchos de vosotros todo esto no os será de utilidad pues algunos os dejaréis llevar por la inercia de la realidad que conocéis (lo cual puede estar bien), pero para aquellos a quienes leyendo esto se les haya activado su Sistema Reflexivo, les diré que no es suficiente con saber que se producen estos sesgos o que tenéis que pensar más vuestras decisiones. Como expresan David y Tom Kelly en su libro “Creative Confidence: Unleashing the Creative Potential Within Us All”, es necesario actuar para reducir lo que denominan el “knowing-doing gap”, es decir, el espacio que hay entre lo que sabemos que debemos hacer y lo que tenemos que hacer. El fracaso en convertir este nuevo conocimiento que tenéis en acciones depende fundamentalmente de vuestro compromiso. Para alcanzar vuestros objetivos (sean los que sean) os debéis centrar y poneros manos a la obra para hacerlo ahora. Para ello, yo seguiría (y digo seguiría porque mi proceso fue un poco desordenado) los siguientes pasos:

  1. Aprender sobre los sesgos que se producen en nuestra toma de decisiones. Podéis empezar por el libro de Thaler y Sunstein, y si os gusta el tema, os animaría con el de Ariely, aunque seguro que hay mucha información sobre los sesgos en internet de manera gratuita.
  2. En relación con las decisiones que vais a ir tomando, no hace falta que constantemente esté vuestro Sistema Reflexivo en alerta (haría la vida tremendamente cansada), pero sí, de vez en cuando y conociendo algunos de los sesgos que se pueden producir, paraos un minuto para ver si es adecuada la decisión que estáis tomando. Sobre todo, pensad bien la primera decisión que toméis en relación con nuevas experiencias y en las cosas que consideráis más importantes. De cara a practicar podéis intentar identificar los errores en las tomas de decisiones que cometen vuestros amigos. Pero no critiquéis ni deis consejos sobre los errores de los demás (los consejos y las opiniones solo se dan si te los piden). Es curioso que siempre nos resulta más sencillo identificar y chismorrear sobre los errores de otros que sobre los propios.
  3. En cuanto a las decisiones que tomasteis en el pasado, os diría para empezar que el pasado no se puede cambiar. Los Estoicos (de los que puede que escriba en el futuro), eran fatalistas frente al pasado y el presente bajo la premisa de que no se puede cambiar, por lo que no debemos lamentarnos de lo que hicimos, sino pensar en lo que haremos.
    Por lo tanto, no queráis cambiar el pasado, en todo caso, cambiad los actos que haréis en el futuro en relación con decisiones pasadas a través de una revisión de dichas decisiones. ¿Por qué las tomasteis? Quizás llegue el momento de cambiar de parecer.

Id poco a poco porque el proceso es complicado y puede que no os guste lo que encontréis en relación con decisiones fundamentales del pasado (pareja, carrera, trabajo, etc.) pero por desgracia, es la única manera en la sabréis que sois vosotros los que realmente conducís vuestra vida. Este planteamiento no es nada nuevo, Descartes lo plasma en la primera, segunda y tercera parte del Discurso del Método.

Para terminar, os diré que sobre todo no os quedéis parados; experimentad y cuestionad todo. Actuad para hacer vuestro mundo realmente vuestro y de nadie más. Coincido con David y Tom Kelly en que es necesario tener el valor para actuar, y hacer realidad las ideas y el nuevo conocimiento que adquirimos para cambiar nuestro mundo.

“… that combination of thought and action defines creative confidence: the ability to come up with new ideas and the courage to try them up.”

Informamos a los lectores que los puntos de vista y opiniones expresados en el texto pertenecen exclusivamente al autor, y no necesariamente a UDOE.

ACERCA DEL AUTOR

Álvaro García Núñez

Inconformista, curioso e inquieto. Amante de los viajes y la lectura ya que ambos satisfacen mi necesidad de aventura y aprendizaje